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¿Te sientes una marioneta?, hoy en día andamos de aquí para allá con unos objetivos impuestos, si así es, nos imponen a través de la televisión, radio y en general todos los medios tecnológicos nos bombardean alardeando de avances, sin duda para iniciarnos en el círculo vicioso del consumo, pero te has preguntado ¿a qué precio?

No estoy en contra de la tecnología me parece una perspectiva de futuro necesaria para la evolución. Pero los mensajes que nos dan son erróneos o lo captamos de forma diferente. Cada día pienso que hay menos gente que piensa como yo, miro alrededor y solo veo consumo. Creo que la mayoría de la gente se deja llevar por el poder que ejerce la publicidad y la jerarquía que establece las modas y ritmo de vida. Nunca he consentido que nadie dirija mi forma de ver la vida, pero cuando miro por la ventana, paseo por el parque, viajo en metro solo veo tristes marionetas, con nudos en sus hilos. Me da verdaderamente pena, aunque ellos creen que son felices, no lo son. Pasan sus días sin saber saborear las cosa sencillas de la vida, que son aquellas que más no enriquecen y nos ayudan a crecer. Cada día tengo más ganas de dejar está ciudad, donde solo encuentro miradas de codicia, odio y mucha gente gris que hace la vida imposible a los que nunca tenemos hilos que nos dirijan. Me miran sorprendidos, sus hilos son dorados todos del mismo color mientras que yo no tengo hilos. Lo que verdaderamente me asustan son los niños, observo el comportamiento de los adolescentes y caigo en depresión. ¿Qué estamos haciendo mal?, realmente yo me he planteado esta pregunta infinidad de veces y la sociedad me ha dado la respuesta.

                                                                                                                                                              Julia OJidos Núñez

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