Ya no tienes ningún pretexto para no leerla. En estos días de descanso que mejor compañero que un buen libro. Si te gusta la novela negra, no esperes más y sumérgete en una compleja trama; donde el asesino persigue sin tregua a su única y verdadera víctima, Micaela.

   Una novela con todos los factores para crear un escenario con toque Thriller que no te dejará respirar hasta la última página.


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RESUMEN DE LA NOVELA VÉRTICE

 

El grupo Vértice es la Unidad de Interpol en España, entre los miembros del grupo destaca una brillante Agente de Policía llamada Micaela Alfaro. Después de uno de los casos más difíciles de su vida, donde su implicación profesional y la fatalidad de ser una de las víctimas, le provoca un estado de amnesia transitoria. Su compañero Izan, le ayuda a reconstruir las lagunas perdidas que se manifiestan en sus sueños. Son retazos olvidados que aparecen en la profundidad de sus recuerdos, donde el miedo y la desolación van de la mano. La inevitable suspensión del caso y las escasas pruebas para encontrar al secuestrador con vida, dan por zanjada la investigación.

Fue entonces cuando decidieron irse unos días de descanso a Fornells, el lugar donde comienza la historia. Un día relajante frente al mar, con los pies sobre la arena y su dedo ausente.

Su profesionalidad y la dedicación a su trabajo le hace alcanzar fama dentro de su campo. Uno de los primeros casos, después de regresar de Fornells, fue el famoso “Caso de los huesos”. La complejidad del caso provocó un revuelo social de suma importancia, no tuvieron más remedio que convocar una rueda de prensa. Mica estaba asustada, era la primera vez que aparecía en los medios, después del caso monje. Quería evitar ciertas preguntas por parte de los periodistas sobre ese caso. Explicó de forma escueta y sin entrar en muchos detalles cual era la trama. – El hueso que rallaban hasta convertirlo en polvo era el cuerpo de la cocaína. El efecto de esta droga era causado por hongos psilocibios, pero el mayor problema en sí, eran los productos químicos que usaron para lavar esos huesos: detergentes, cal, etc. Se limitaron a rociarlos, pero no los aclaraban. La reacción química producida por el uso de cal viva y los hongos, es lo que les causó hemorragias internas y posteriormente la muerte.

Mica, acudía todas las semanas a su cita con el psicólogo. Las sesiones le hacían recordar muchas cosas, pero no lograba apartar de su cabeza esa extraña sensación que le perseguía sin tregua. Era como si todo fuera un profundo sueño del que no podía despertar, un sueño impregnado con aroma de almendras dulces.

Sus pesadillas eran cada vez más voraces y sus recuerdos se hacían cada vez más amargos. Recuerda con verdadero pánico muchas de las cosas que el moje le hizo;

Estoy desnuda, atada a la pared con una gruesa cadena a la cintura, unos grilletes en las muñecas, con los brazos estirados a ambos lados de la cabeza sujetos al muro. El olor es insoportable, estoy sentada sobre heces humanas y orina, muchas de esas heces son mías, pero otras llevan ahí bastante tiempo. Él nunca está aquí, lleva dos días sin aparecer, he perdido la cuenta de cuántos días llevo sin comer, aquí siempre es de noche. El agua cae cerca de mí, en un desesperante tictac… Entra un pequeño halo de luz y a veces, cuando cambia el sol de situación, puedo dibujar una silueta no muy grande en la otra pared frente a mí. Creo que no estoy sola. Hablo bajito, pregunto, pero no obtengo respuesta. No sé lo que está preparando, pero solo pienso en escapar.

Ella intentaba recrearse en la fatalidad de sus sueños, necesitaba recordar el rostro de su captor para poder identificarlo. Aquella imagen está completamente borrosa, tiene una fuerte herida en la cabeza y un hilo de sangre le impide ver con claridad. Una oscura silueta a los pies del faro. Un hombre corpulento con un hato de monje y capucha puesta.

La buena afinidad que tiene con su jefe y compañeros hace que sea mucho más llevadero su ausencia en el grupo. Esa tarde no duda en pasar al despacho de su jefe. Están investigando un nuevo caso. En una zona del arrabal, una vecina ha encontrado el dedo meñique de un pie en el balcón de su casa. Su jefe le ofrece el caso; piensa que ya está preparada para formar su propio grupo, la necesita para resolverlo. Ella decide convocar al equipo Vértice para seguir las pocas pistas que tienen, para identificar a la propietaria del dedo.

La anciana que avisa del hallazgo les da información precisa sobre un edificio abandonado que se encuentra pegado al suyo. El dato más relevante que ofrece la mujer a los agentes, es la descripción de un individuo que aparece montado en bicicleta y cubre su cabeza con una capucha.

Allí encuentran más pistas que determinan que la dueña del dedo es una prostituta. Emplearon una sierra antigua que se utiliza para amputar. Desde que Mica descubre ese dato, no tiene la menor duda de que el asesino está vivo. Y que aquella burda reproducción no es otra cosa, que una llamada de atención. Sabe que va a por ella. Intenta recordar el caso monje, seguir todos los pasos, encontrará la clave para darle caza.

Pocos días después, aparece el cuerpo de una joven en un contenedor de residuos orgánicos dentro de un parque. Su cuerpo está semienterrado entre hojas y barro. En la primera inspección ocular se aprecia que carece de dedo meñique de su pie izquierdo.

Micaela se enfrenta de nuevo a sus sueños; cada vez consigue ver más cosas, imágenes y recuerdos que la sitúan en el interior del faro. Cuando profundiza en esos recuerdos, llega a notar un dolor agudo en su dedo ausente. La chica encontrada en el contenedor tiene el mismo tipo de amputación.

El equipo Vértice reabre el caso monje, Mica observa con atención las pruebas periciales del caso. Intenta contrastar las fotografías de Akira, la joven japonesa que encontraron en el interior del faro, con las de Tina. Algo llama la atención de la agente; una fotografía de Akira antes de desaparecer en el Camino de Santiago. En ella se ve a la sonriente joven en una explanada a varios kilómetros de la ciudad, detrás de la imagen de Akira, una furgoneta que coincide con la descripción de testigos, que vieron el vehículo aparcado en Madrid, cerca del parque.

Gracias a su experiencia e intuición reducen el perímetro de búsqueda y encuentran el escondite del monje; la nave está a oscuras, pero Micaela sabe que está cerca, les llega el olor a almendras dulces. Después de un forcejeo, Izan acaba con él de un disparo.

Los recuerdos de otros casos aclararon sus dudas sobre quién era el asesino. Esto la lleva a París, donde un caso de contrabando de obras de arte, la sitúan en la escena del delito. Descubren a uno de los hermanos Ivanov, justo cuando llevaba en sus manos “El Grito” de Munch. No quiso soltar el cuadro, Iván intentó defenderse. Micaela levantó su arma y acabó con su vida. A partir de ahí su hermano Ilya, promete acabar con Micaela.

La segunda parte el narrador toma distintas formas, su voz es a través de los personajes del caso monje. La primera en narrar la historia, es Tina, la prostituta. La historia empieza un día antes de su asesinato. Ilya es el autor de su muerte, la relación que los une es estrictamente profesional. Ella satisface sus extrañas apetencias sexuales y él le paga sus servicios. El asesino sale a escena y cumple su propósito, atraer a Micaela. Monta un escenario en la azotea del edificio en ruinas y recrea grotescamente la escena del crimen. Un crimen que comete sin piedad.

Cuando el narrador es el propio asesino, la historia se remonta a los orígenes de aquella escondida maldad. Los hermanos Ivanov, se escapan del orfanato y comienzan a delinquir por las calles de Moscú hasta que aparece un misterioso mentor, que los cuida y los da de comer a cambio de sus servicios. Los inicios de su carrera delictiva fueron trabajos de poca monta, hasta que perfeccionaron su forma de trabajar y planearon grandes robos por encargo. En este caso obras de arte.  Aquel día fue clave para la vida de Ilya. Habían programado un robo aquella misma noche, tenían que entrar en la casa de un coleccionista y sustraer el cuadro “El Grito” de Munch, pero algo salió mal. Alguien se cruzó en su camino, Micaela. Ocurrió muy rápido; sorprendieron a Iván dentro de la casa, con el cuadro en las manos. Ofreció resistencia y Micaela le disparó en la cabeza; murió en el acto. Ilya no pudo hacer nada por salvar a su hermano. Huyó a Andorra, permaneció algún tiempo por la zona, pero viajaba a Madrid con frecuencia. El destino le trajo a las calles de su nueva ciudad un encuentro fortuito, otra vez…, Micaela.

Tramó con sumo cuidado un elaborado plan para atraer la atención de la asesina de su hermano. La venganza que cultivó en esos años, se convirtió en una obsesión enfermiza, casi se podría decir que depredadora, alentando sus impulsos más mezquinos. La imagen de la pelirroja le perseguía. Su irá se convirtió en un ciego fanatismo que le hacia imposible vivir sin ella. Fue entonces cuando comenzó a secuestrar y matar. Las más terroríficas escenas, para una sola espectadora, Micaela.

Después de zanjar el caso monje, Micaela y su equipo se marchan a Berlín. Los casos complejos seducen a la agente, que no duda en participar, se trata de secuestros de niños. Le incomoda que se trate de pequeños, pero sabe que puede ayudar y su equipo puede lograr grandes resultados. Las pistas apuntan a un ricachón con fama de contrabandista, que frecuenta zonas de ocio en la ciudad. Nada de eso es cierto, la fortuna sonríe a un maduro empresario que luce sus mejores galas en casinos y buenos restaurantes. Cómo las pistas son escasas, Micaela necesita infiltrase dentro del mundo del empresario para averiguar si realmente pertenece a las mafias de tráfico de órganos. Consigue su cometido descubre que el único hijo del empresario tiene cáncer; están esperando un donante que no llega. Las sospechas y las pruebas apuntan en otra dirección. Los datos de las investigaciones confirman que el empresario es otra víctima de una mafia sin escrúpulos. Los verdaderos responsables de los secuestros recopilan información médica sobre los pequeños y los secuestran por encargo. La red es muy organizada, pero dejan pistas. Pistas que no dudan en seguir el equipo Vértice. En uno de esos seguimientos una explosión deja a la ciudad bloqueada. Berlín se encuentra en estado de alerta terrorista. El caos envuelve la ciudad y el trabajo del equipo de investigación pierde terreno. Micaela sigue a un sospechoso de los secuestros, conduce un coche a gran velocidad. Otra explosión hace retumbar la calzada, el coche de Micaela salta por los aires y cae al suelo sobre su techo. Nota un zumbido en los oídos y puede verse a sí misma tumbada sobre la cama del hospital, Izan está a su lado.

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